Cuando se busca una nueva base de maquillaje o un rubor adecuado para su tono de piel, el primer reflejo suele ser desplazarse por decenas de páginas sin un filtro preciso. Las tendencias de maquillaje evolucionan rápidamente, y el verdadero desafío no es conocerlas, sino encontrar los productos que las traduzcan concretamente en su neceser.
Envases recargables y reformulaciones: lo que realmente cambia para el maquillaje
Se habla mucho de packaging ecológico, pero en la práctica, un envase recargable no garantiza ni durabilidad ni conformidad por sí solo. El reglamento europeo 1223/2009 sigue aplicándose en su totalidad: seguridad, etiquetado, lista de ingredientes, persona responsable. Ya sea que el producto se venda en un frasco clásico o en recarga, las obligaciones siguen siendo las mismas.
El reglamento europeo sobre envases y residuos de envases (PPWR) también afecta a los cosméticos. Impone gradualmente requisitos de reciclabilidad, reducción de residuos y trazabilidad. Para el consumidor, esto significa que un estuche de polvo marcado como “recargable” no es necesariamente reciclable, y viceversa.
Otro cambio a tener en cuenta: el reglamento 2023/2055 sobre microplásticos añadidos intencionadamente prevé una salida gradual. Los productos enjuagados están afectados desde octubre de 2027, algunos sin enjuague en octubre de 2029, y los productos de maquillaje, labios y uñas tienen un plazo fijado para octubre de 2035. Se pueden esperar reformulaciones de polvos, labiales y esmaltes en los próximos años.
Al recorrer todos los productos en Make Up Me, ya se pueden identificar marcas que han iniciado esta transición hacia fórmulas sin microplásticos añadidos, lo que proporciona una ventaja para establecer una rutina más sostenible.

Tendencias de maquillaje del rostro: el cuidado híbrido se establece
El maquillaje skincare híbrido ya no es un argumento de marketing vacío. Ahora se encuentran serums con color, correctores enriquecidos con activos hidratantes y bases que reivindican un efecto de cuidado medible. La frontera entre el gesto de belleza y el cuidado de la piel se difumina en la propia composición de las fórmulas.
Serums con color y bases enriquecidas
Los serums con color reemplazan la base de maquillaje clásica para quienes desean cubrir imperfecciones sin ahogar la piel. El principio: una textura fluida, una cobertura ligera a modulable, y ingredientes de cuidado (ácido hialurónico, niacinamida) integrados directamente.
El serum con color es especialmente adecuado para pieles que ya no toleran texturas gruesas. Sin embargo, en pieles mixtas a grasas, las opiniones varían sobre este punto, y una prueba durante unos días sigue siendo el mejor indicador antes de comprometerse con un frasco completo.
Correctores de nueva generación
El corrector ya no solo sirve para ocultar ojeras. Las fórmulas recientes integran pigmentos reflectores de luz asociados a activos correctores. Se obtiene un efecto luminoso bajo el ojo sin acumulación de producto en las líneas finas.
Para elegir el correcto, algunos criterios concretos:
- La textura debe permanecer fluida después de la aplicación, sin agrietarse después de dos horas
- El subtono del producto (durazno, amarillo, rosado) debe corresponder a la naturaleza de la ojera, no al color de la piel
- Un corrector demasiado cubriente en una piel fina acentúa las líneas de expresión en lugar de atenuarlas

Color de labios y ojos: lo que las pasarelas traducen en productos concretos
Las últimas Fashion Weeks han destacado posturas marcadas sobre el maquillaje de labios y ojos. Se retienen dos direcciones dominantes que ya se traducen en productos accesibles.
Labios difuminados y acabados mate
El “blurred lip”, este labio ligeramente difuminado con contornos difusos, sigue muy presente. El efecto se basa en una aplicación con el dedo o con un pincel plano, con un producto mate o satinado. La clave para un labio difuminado exitoso es aplicar poco producto y difuminar hacia afuera.
Los labiales líquidos ultra-pigmentados no funcionan para este acabado. Se priorizan los bálsamos con color, las tintas para labios ligeras o los lápices cremosos aplicados a golpecitos.
Mirada trabajada con paletas restringidas
En cuanto a los ojos, la tendencia se aleja de las paletas de veinte tonos raramente utilizadas en su totalidad. Se están viendo regresar paletas compactas de cuatro a seis sombras, pensadas para crear un look completo sin dudar. Menos opciones, más coherencia entre los tonos.
La máscara de pestañas sigue siendo la pieza clave de la mirada. Las fórmulas actuales apuestan por cepillos curvos o de silicona para separar cada pestaña sin grumos. Una buena máscara aplicada en dos capas suele ser suficiente para estructurar la mirada sin recurrir a la sombra.
Rubor en crema y productos multiusos: simplificar la rutina de maquillaje
El rubor en crema se ha impuesto como un básico. Su textura se aplica con el dedo en unos segundos y se funde en la piel sin demarcaciones visibles. Un rubor en crema bien elegido reemplaza el rubor en polvo, el iluminador y a veces la sombra de ojos.
Es esta lógica multiuso la que seduce: un solo producto para las mejillas, los párpados y los labios. Menos productos en el neceser, menos tiempo frente al espejo, y un resultado coherente porque el mismo tono unifica el rostro.
Para identificar un buen producto multiuso, se verifican tres cosas:
- La pigmentación debe ser modulable (una sola pasada para un efecto natural, dos para más intensidad)
- La duración sin polvo fijador debe superar las cuatro horas sobre piel preparada
- La fórmula no debe contener purpurina gruesa que delate un acabado artificial en los labios

Las tendencias de maquillaje de este período se resumen en una exigencia de coherencia: fórmulas que cuidan tanto como colorean, envases cuya concepción sigue las nuevas restricciones regulatorias europeas, y productos pensados para simplificar la rutina diaria en lugar de complicarla. El maquillaje que perdura es aquel que se adapta a la piel y al estilo de vida, no el que acumula promesas en la etiqueta.



